Trumpocalipsis, ahora

Redacción Animal Político · 19 de enero de 2026

La larga noche del trumpismo se cierne sobre nosotros y apenas estamos en enero. Ahora Groenlandia está en la mira de la oligarquía de technobros adictos a un régimen cuyo presupuesto para sus camisas pardas es mucho mayor que el de la mayoría de los ejércitos en el mundo.

Poco o nada les importa que los acuerdos internacionales firmados en la última posguerra se sigan haciendo añicos. Ya el desquiciado decrépito que preside los Estados Unidos confesó que la única limitante que él reconoce en su carrera destructiva es ‘su propia (e inexistente) moralidad’.

En temas ambientales que son responsabilidad directa de los Estados, nos encontramos prácticamente a la deriva.

1. La actividad humana desatada contribuyó a que el 2025 fuera uno de los años más calurosos en el registro climático. The Guardian

2. Activistas e indígenas denuncian que deforestadores ocupan cargos gubernamentales de protección medioambiental en Bolivia. El País

3. Delincuencia ambiental, de acuerdo a Oxfam. El uno por ciento más rico del mundo ya ha utilizado su ‘parte justa’ para el año en curso. The Guardian

4. El loco Milei quiere derribar los muros institucionales que limitan el extractivismo en Argentina. El País

5. Mapeado: Cómo el mundo pierde sus patrimonio ambiental a causa de los incendiosThe Guardian

6. Inteligencia artificial y los centros de datos: huellas hídricas y de carbono prácticamente incuantificables. Un reporte académico. Patterns / Cellpress

Pero bueno: aún asoman la cabeza contra todos los pronósticos, algunos remedios a la vista

7. Diez soluciones climáticas sencillas. BBC

8. México. Voluntarios dan refugio a abejas polinizadoras solitarias en la capital de la República. Video de El País

9. De cómo China transformó la lluvia en un activo ecológico. The Guardian

10. El milagroso abono de murciélago que revive las plantas. El País

11. La ciudad de Berlín incrementa protecciones ambientales. Smart Cities World

12. Mujeres de Filipinas, Indonesia y Taiwán asumen el mando de la lucha por la agroecología. El País