Patrocinador fiscal: una alternativa viable para el sector no lucrativo en México

Redacción Animal Político · 18 de octubre de 2024

Patrocinador fiscal: una alternativa viable para el sector no lucrativo en México

En el contexto de los proyectos sociales, la figura del patrocinador fiscal (fiscal sponsor en inglés) se presenta como una opción valiosa para organizaciones que desean llevar a cabo actividades altruistas sin tener que establecer una entidad legalmente registrada. Este modelo permite a las iniciativas operar bajo la tutela de una organización sin fines de lucro que ya cuenta con el estatus fiscal adecuado, lo que facilita la obtención de donaciones deducibles de impuestos y la gestión de fondos. Este enfoque es especialmente beneficioso para proyectos emergentes o aquellos que necesitan flexibilidad y rapidez en su implementación.

Así, la figura del patrocinador fiscal permite a otra organización o proyecto operar bajo su estatus fiscal. Esto significa que el patrocinador asume la responsabilidad legal y fiscal de recibir y administrar fondos en nombre del proyecto, lo que a su vez ayuda a que este último evite los trámites administrativos y los costos asociados con la creación de una nueva organización. En este modelo, el patrocinador proporciona apoyo en la gestión financiera, cumplimiento normativo y, en algunos casos, asesoría en áreas operativas y estratégicas. Si bien coexisten diversos modelos de patrocinador, las variaciones son mínimas entre ellos. Además, países como Estados Unidos presentan una regulación para esta figura. La National Council of Nonprofits 1 identifica una creciente tendencia en la utilización de modelos del fiscal, indicando que cada vez más proyectos sociales utilizan esta figura para facilitar su operatividad y financiamiento.

Si bien los beneficios de la figura son múltiples en temas contables, legales y fiscales, también permite a los proyectos acceder a financiamiento de donantes que buscan hacer contribuciones deducibles de impuestos, lo que puede aumentar la capacidad de recaudación de fondos. Además, proporciona un entorno de apoyo en términos de gestión y cumplimiento normativo, lo que puede ser crucial para el desarrollo y la sostenibilidad de iniciativas sociales a corto y largo plazo.

Aunque en el contexto mexicano la figura del patrocinador fiscal enfrenta diversas limitaciones como es el caso de la heterogeneidad de nombres, ya que en algunos espacios se le conoce como fiscal, aval, habilitador, patrocinador, pase administrativo, etc., lo anterior complejiza el dialogo en el sector. Además, el marco normativo mexicano carece de regulación específica que reconozca formalmente este modelo, lo que puede generar incertidumbre legal tanto para el patrocinador como para el proyecto beneficiario. Además, las organizaciones deben cumplir con requisitos estrictos en cuanto a la transparencia y la rendición de cuentas, lo que puede complicar aún más la implementación de este tipo de acuerdos. Asimismo, los donantes pueden ser reacios a colaborar con proyectos que no tienen una estructura legal independiente, lo que podría limitar las oportunidades de financiamiento para iniciativas que dependen de esta figura.

Considerando el contexto mexicano, el patrocinador fiscal representa una oportunidad en el sector para la gestión de proyectos sociales y para incrementar las capacidades de las organizaciones, fomentar la innovación y mejorar el impacto social, contribuyendo positivamente al desarrollo del sector no lucrativo en el país y a la necesidad de regular la figura en México.

*Georgina Jatzire Arévalo Pacheco es coordinadora de Gestión del Conocimiento de Dakshina (@DakshinaAC), una fortalecedora en temas contables, fiscales y financiero de las causas sociales no lucrativas de México con una experiencia de 11 años.

 

1 Fiscal Sponsorship for Nonprofits. 2024. National Council of Nonprofits.