¿Hacia dónde van las no maternidades por elección en un mundo convulso?

Redacción Animal Político · 24 de febrero de 2025

¿Hacia dónde van las no maternidades por elección en un mundo convulso?

Vivimos tiempos de grandes retrocesos en derechos y libertades. La llegada de líderes de ultraderecha como Trump y Milei, y el resurgimiento de posturas conservadoras en países como Rusia y Corea, nos muestran un panorama hostil hacia la autonomía corporal de las mujeres. Mientras que en Rusia se busca criminalizar el debate sobre la no maternidad como una opción legítima, en Argentina el gobierno de Javier Milei ha propuesto derogar la ley de aborto legal, y en Estados Unidos Donald Trump ha intensificado su ataque contra los derechos reproductivos, amenazando con limitar aún más el acceso al aborto tanto dentro como fuera del país. Desde Nunca Madres rechazamos estos intentos de control sobre nuestros cuerpos.

Las no maternidades no son solo una decisión individual, son un fenómeno social y político que responde a la falta de políticas públicas que sostengan la vida con dignidad. Lo personal es político. En México y América Latina el acceso a servicios de salud reproductiva sigue siendo un privilegio y no un derecho garantizado. Mientras algunas mujeres luchan por el acceso al aborto, otras enfrentan esterilizaciones forzadas, dejando en evidencia que la autonomía reproductiva sigue siendo un territorio en resistencia.

La lucha no es contra la maternidad ni contra quienes deciden maternar. Al contrario, creemos en la necesidad de reencontrarnos desde nuestras diferencias y reconocer que el sistema nos coloca en trincheras opuestas cuando, en realidad, deberíamos estar del mismo lado: exigiendo políticas que pongan en el centro los cuidados. Lo que hace falta son estructuras que sostengan la vida en dignidad, y que estas labores de cuidados y crianza (que además, no son remuneradas) no recaigan en las mujeres que acabamos sosteniendo al capitalismo gracias a nuestro trabajo invisibilizado.

Hoy sabemos que las razones por las que muchas mujeres deciden no ser madres son múltiples y van desde el colapso climático hasta la precarización laboral. En un mundo donde criar a un hijo es cada vez más costoso y el soporte social es prácticamente inexistente, ¿por qué una debería ser madre? A esto agreguemos que las empresas siguen sin ofrecer condiciones justas para quienes maternan y, al mismo tiempo, castigan a quienes no lo hacen, perpetuando un modelo que deja a todas las personas en desventaja.

El futuro de las no maternidades por elección debe estar anclado en la reivindicación de otras formas de vivir, de amar y de construir comunidad. Necesitamos ciudades diseñadas para la vida en colectivo, políticas de cuidados accesibles para todas las personas y espacios donde las mujeres no madres no sean vistas como una anomalía sino como parte del tejido social. Decidir no maternar no es sinónimo de carencia, es simplemente otra forma de vivir en el mundo con plenitud, amor, compromiso y muchas veces como una postura política en resistencia.

Es hora de poner los cuidados en el centro, no como un deber exclusivo de las mujeres, sino como una responsabilidad compartida que garantice que todas las existencias vivamos en dignidad.

* Irán Sosa tiene una maestría en Políticas Públicas y Género. Decidió no ser madre, y es ponente y tallerista sobre las no maternidades por elección. Isabel Cortés es financista y negociadora Internacional de profesión. Decidió no ser madre, y desde entonces dedica gran parte de su tiempo a educar y a crear conciencia para que las personas entiendan las no maternidades como una opción válida y respetable. Ambas son cofundadoras del colectivo Nunca Madres (Twitter: @nuncamadres / IG: @nuncamadres), cuyo objetivo es crear conciencia y generar mayor visibilidad de las no maternidades en México y Latinoamérica, siempre con respeto hacia las maternidades. El propósito es informar, apoyar y acompañar a las mujeres que estén en el proceso de decidir si quieren o no ser madres, y a aquellas que ya han tomado la decisión y que buscan hacer parte de una comunidad de personas similares. Lo anterior sin desconocer que existen otras circunstancias, realidades y situaciones violentas que no les permiten a algunas personas decidir libremente sobre su cuerpo ni decidir libremente si desean o no ejercer la maternidad.