Redacción Animal Político · 13 de febrero de 2025
“El verdadero poder es el servicio. El líder deberá ser servidor”.
Mahatma Gandhi
El 5 de febrero conmemoramos el Día de la Constitución, una fecha que nos recuerda que somos un país republicano, basado en la división de poderes y el Estado de derecho. Sin embargo, este año, por decisión de la presidenta de la República, la titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no fue invitada a la ceremonia oficial. Según la mandataria, la ausencia se debía a una supuesta falta de respeto del Poder Judicial hacia el Ejecutivo y el Legislativo.
En un momento en que el país necesita unidad para enfrentar los grandes desafíos nacionales, este acto representa un retroceso.
Para el actual gobierno, la unidad parece estar condicionada a la subordinación y al pensamiento único. Quienes no comparten sus posturas son excluidos, relegados al papel de adversarios. Este ejercicio de poder arrogante, que cierra las puertas al diálogo y a la pluralidad, impide la construcción de acuerdos fundamentales para el futuro del país.
Al actuar como si no fuera necesario escuchar ni sentarse a dialogar con otros sectores de la sociedad, el gobierno está dividiendo a México en dos caminos: los que están con ellos y los que son considerados enemigos. Es un panorama preocupante, pues México es de todos. No hay ciudadanos de primera ni de segunda clase. Los gobernantes no pueden actuar como líderes de una secta que solo dialoga con sus seguidores; su deber es gobernar para todos.
La esencia de la vida democrática no es la uniformidad, sino la creación de espacios de diálogo que permitan construir consensos y colaborar en beneficio de la nación. Sin embargo, el mensaje que nos envían desde el poder refuerza aquella frase del expresidente Salinas: “No los veo ni los oigo”.
Ante esta realidad, los ciudadanos seguimos luchando por la apertura, por la pluralidad y por nuestra calidad de actores en la construcción del país. Fue gracias a la lucha de estudiantes, campesinos, obreros y empresarios que logramos dejar de ser súbditos para convertirnos en ciudadanos con voz y voto en las políticas públicas.
Esa misma fuerza nos impulsa hoy a exigir diálogo por los desaparecidos, por los derechos de los migrantes, contra la violencia, la impunidad y la corrupción. Lucharemos por preservar la República, la división de poderes y los contrapesos que garantizan nuestra democracia.
No a la arrogancia del poder. Sí al respeto a la pluralidad y a la construcción de acuerdos fundamentales para el futuro de México.
* Elio Villaseñor Gómez es director de Iniciativa Ciudadana para la Promoción del Diálogo A.C. (@Iniciativa_pcd).