Redacción Animal Político · 1 de abril de 2025
Mi nombre es Joanna y soy la mamá de Lilith Saori, una chica transgénero que desapareció el 2 de enero de 2023 en Puerto Escondido, Oaxaca.
Desde ese día, mi vida ha sido una pesadilla. Lilith viajó con su pareja, Karin; su prima, Melissa, y el novio de Melissa, Carlos. Ellos me dijeron que Lilith tuvo un ataque de pánico, salió corriendo del hotel y no pudieron alcanzarla. Me enteré de su desaparición un día después, no por ellos, sino por un amigo de Lilith que subió un boletín en Instagram. Nadie me avisó, nadie la buscó, nadie se preocupó. Gracias al apoyo de mi familia y amigos pude viajar; si algo recuerdo con profunda tristeza es que lloré todo el vuelo, no entendía lo que estaba pasando, estaba tan asustada y lo único que quería era encontrarla. Solo pude quedarme 10 días en Puerto Escondido, porque se me acabaron los recursos.
Lilith iba descalza, sin dinero, con el celular de Karin, mismo que fue encontrado horas después, pero el agente no lo tomó en custodia. Al principio, dijeron que Lilith pudo haber huido tras una discusión o que se había ahogado. Pero esas hipótesis ya fueron descartadas, entonces, ¿dónde está Lilith? Un video de seguridad muestra que me mintieron, Lilith no estaba en un ataque de pánico, estaba molesta, revisando el celular de Karin. Melissa y Carlos sí la alcanzaron, se ve a Carlos intentando quitarle el celular. Pero cuando los llamaron a ampliar su declaración, Carlos solo dijo que “lo había olvidado”, Melissa dijo que Lilith se detuvo, pero que siguió corriendo, y Karin ni siquiera se ha presentado a declarar. ¡Dos años y tres meses después, seguimos sin respuestas!
La primera fiscalía que llevó el caso no hizo nada. No investigaron, no buscaron, no les importó. El primer agente investigador revictimizó a Lilith, diciendo que venía de un hogar disfuncional e inclusive llegó a decirme que yo, como madre, tenía la culpa de lo que estaba sucediendo por no haber sabido educarla. Es lamentable que nuestro sistema de justicia esté por los suelos: el cambio de personal es constante y esto en realidad nos afecta, ya que se vuelve a comenzar desde cero. Ahora la carpeta de investigación está en la fiscalía de Oaxaca, llena de inconsistencias y actos inconclusos. Yo exijo que vuelvan a citar a estas tres personas, pero el Ministerio Público me dijo que no se puede, porque “ellos tienen derechos” y que lo podrían acusar de un acto de molestia. ¿Y los derechos de mi Lilith, dónde están? ¿Acaso por ser una mujer trans no merece ser buscada?
Karin, Melissa y Carlos son los únicos que saben la verdad, pero han seguido con sus vidas como si nada. No participaron en la búsqueda, no han mostrado empatía, no les ha importado el dolor que esto ha causado. Mientras tanto, yo sigo aquí, con días llenos de incertidumbre, con una herida abierta que no sana. Por eso marcho, por eso levanto mi voz, porque Lilith no es un número más. Porque nuestras hijas no merecen estar desaparecidas. Porque nosotras, sus madres, no merecemos este dolor.
Las fiscalías tienen la responsabilidad de investigar, pero no lo hacen. Y nosotras, las madres, nos convertimos en investigadoras, en activistas, en buscadoras incansables. La falta de recursos limita mi búsqueda, pero mi amor y mi fe me mantienen de pie. Agradezco a quienes comparten la cédula de búsqueda, a quienes participan en las rifas, a quienes oran por Lilith. Ella tiene un corazón hermoso, un alma noble, y no merece estar desaparecida. Lamento tanto que haya confiado en las personas equivocadas, pero yo seguiré buscándola. Seguiré gritando su nombre, seguiré exigiendo justicia.
Le pido a Dios que la cuide y que mi amor la cobije hasta que volvamos a estar juntas. Abrazo a todas las madres que viven este dolor y agradezco a cada persona aquí presente por escucharme, por marchar conmigo, por ser parte de esta lucha.
¡JUSTICIA PARA LILITH!

* Este texto fue leído por integrantes de la Asamblea Popular Ecologista (@AsambleaEpop), durante las movilizaciones por el Día de la Visibilidad Trans el 31 de marzo de 2025 en Ciudad de México.