La importancia del CAOS

Redacción Animal Político · 2 de enero de 2026

La importancia del CAOS

“Los jóvenes hoy son apáticos”. “Quieren ganar dinero sin esfuerzo”. “Son la generación de cristal”. “No se involucran”. “Esperan que todo les llegue hecho”. “No se preocupan por su entorno”. “Pierden el tiempo en redes sociales”. “No saben lo que quieren”.

Es común escuchar afirmaciones como estas. Y sí, es innegable que muchas personas de generaciones anteriores miran a las juventudes con escepticismo. Pero vale la pena preguntarnos: ¿son reales estos juicios? ¿O responden, más bien, a prejuicios profundamente arraigados?

Para responder, y para desmontar los mitos que pesan sobre los jóvenes en México, necesitamos información clara sobre preguntas fundamentales: ¿Qué aportan los jóvenes a la sociedad? ¿Qué opinan? ¿Qué les preocupa? ¿Son realmente apáticos? ¿Cómo se relacionan con su entorno? ¿Qué ideas tienen? ¿Cuánto trabajan? ¿Qué imaginan para su futuro?

Hoy no existe en México un espacio donde estas preguntas se respondan; un lugar donde las voces jóvenes tengan presencia, dialoguen, se expresen y se compartan; donde sus ideas circulen, sus preocupaciones se visibilicen y su creatividad encuentre eco. Ese espacio es urgente, porque ¿qué podría pasar si, en lugar de juzgar, quienes nos preceden escucharan, comprendieran y abrieran puertas para construir, juntos, el México que queremos ver en el futuro?

Panorama de la juventud en México

Para entender la importancia de visibilizar las voces de los jóvenes, partamos de enfatizar su importancia en la sociedad. Los jóvenes en México son social y demográficamente relevantes. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que al primer trimestre de 2025, un total de 30.4 millones de personas tenían entre 15 y 29 años. Lo anterior representa el 23.3 % del total de la población mexicana, una proporción no menor, cuyas acciones, decisiones y valores tienen ya un impacto significativo en el entorno económico y social del país. Los jóvenes representan, por ejemplo, más del 26 % de la Población Económicamente Activa.

El sector joven no solo es importante por su dimensión y características demográficas, sino porque reúne una serie de características únicas: ímpetu de mejora, tiempo y una visión fresca de lo que puede ser un México mejor. Decir juventud es sinónimo de futuro, creatividad, innovación y despertar colectivo.

Según un estudio realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Generación Z se siente más parte de su comunidad, cree que tiene una responsabilidad mayor hacia su país y quiere tener un papel en el futuro del mundo, superando las estadísticas de otras generaciones alrededor del mundo. Esto se pudo ver en México recientemente con las marchas de la reforma al Poder Judicial o de la Generación Z, además de las marchas feministas, por ejemplo, las cuales han sido lideradas en su mayoría por mujeres jóvenes.

Los retos que enfrentan

Así que sí, los jóvenes son importantes en la sociedad. Sin embargo, desgraciadamente, hoy encaran un entramado de retos que limitan su bienestar, su desarrollo y su participación en la vida pública. A pesar de que, como mencionamos, son una generación más educada que sus padres y sus abuelos, los jóvenes hoy se enfrentan a un mercado laboral complicado, marcado por la inestabilidad, la informalidad, jornadas largas y, en ocasiones, empleos mal remunerados.

El 34 % de la población no económicamente activa es joven, el salario promedio de un mexicano de entre 20 y 29 años es de $10,098, y 60 % de la población de este grupo de edad está en la informalidad. Lo anterior desemboca en que prácticamente 70 % de los mexicanos de entre 18 y 29 años, es decir, alrededor de 16.1 millones de jóvenes, vive bajo estrés financiero, según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI). Esto afecta la autonomía de los jóvenes, pues, por ejemplo, se suma a unos precios de vivienda que suben de manera acelerada.

Lo anterior es importante porque se relaciona con otros problemas que los jóvenes enfrentan hoy, como la inseguridad. La situación de precariedad y falta de oportunidades los pone en una situación de vulnerabilidad para ser blanco de reclutamiento del crimen organizado. Los jóvenes, además, son estadísticamente una parte significativa de las víctimas de homicidios y otros delitos violentos. De acuerdo con las cifras de homicidios del INEGI, de las 33,241 personas víctimas de homicidio doloso en 2024, 11,308 fueron jóvenes de entre 15 y 29 años.

Todo lo anterior genera, naturalmente, un amplio descontento de los jóvenes con la situación del país: sólo 2 de cada 10 se sienten satisfechos en este sentido, además de un amplio sentimiento de falta de representación política. La situación provoca, también, desconfianza en las instituciones y deseo de dejar el país: el 40 % de los jóvenes reportan querer irse de México.

Los jóvenes necesitan tener voz

A pesar de su importancia demográfica y social, la voz de los jóvenes hoy no se escucha lo suficiente. Como mencionamos al inicio de este texto, hoy no existe un espacio que le otorgue a los jóvenes acceso a la discusión pública, a los procesos donde realmente se traza la ruta que seguirá el país; un espacio en donde pueda plasmarse lo que realmente piensan y aportan las generaciones jóvenes. En ese sentido, resulta esencial sensibilizar al resto de la sociedad sobre la falta de acceso a la expresión con impacto que tienen los jóvenes, y comenzar a construir un diálogo intergeneracional que permita transformar a México.

Falta tomar en cuenta que quienes vivirán las consecuencias de las decisiones tomadas en Palacio Nacional o en alguna sala de juntas serán –para bien o mal– los jóvenes. Tomar en cuenta a las juventudes involucra aceptar que las consecuencias del actuar de las generaciones anteriores los afectará inevitablemente. Implica aceptar que, en unos años, esos jóvenes serán quienes lleven las riendas del país.

Un punto que debemos reconocer quienes formamos parte de las generaciones jóvenes es que, si queremos que nuestras ideas tengan peso real y transformen el entorno en el que vivimos, necesitamos organizarnos, participar y ejercer nuestro derecho a expresarnos. La exigencia no es a ser escuchados sólo por pertenecer a un grupo o tener cierta edad, sino por la importancia de lo que aportamos, por la complejidad de los problemas que enfrentamos, y porque seremos a quiénes afectarán las decisiones que hoy se tomen. En ese sentido va nuestra demanda: ser escuchados para construir en conjunto un futuro mejor.

Por eso surge CAOS

Para ello nace CAOS, una plataforma que busca facilitar la participación, ser un punto de encuentro y crear el ecosistema apto para generar mejores respuestas a los problemas de nuestra generación. CAOS es el espacio donde se gestarán las soluciones a los problemas actuales, una comunidad de arte, cultura y debate, en la cual se puedan expresar nuevas voces, con talento, calidad y autenticidad. Somos el punto de partida para quienes deseen descubrir lo que verdaderamente piensan las juventudes, dónde están y lo que hacen, exponer su capacidad creativa y propositiva, cuestionando no para derruir, sino para proponer enfoques novedosos.

¿Cómo vamos a funcionar? CAOS funciona y se alimenta de todas las voces jóvenes en México. Nuestro trabajo es buscarlas, reunirlas y empoderarlas para que tengan mayor visibilidad. Publicaremos las creaciones que los jóvenes nos hagan llegar en nuestras plataformas en redes sociales (Instagram, Tik-tok, Youtube, Substack). Desde los cruces fronterizos hasta los aeropuertos, en las universidades y en el campo, queremos que cualquier joven mexicano que tenga algo que contar, sepa que en CAOS tiene un espacio. Invitamos a cualquier artista, escritor, cineasta, comerciante o estudiante a participar, compartiendo su trabajo, sus preocupaciones, sus opiniones, sus ideas.

Este proyecto sólo funciona si todos somos parte: jóvenes que se atreven a expresarse y personas, organizaciones, instituciones, empresas, que quieren darle alcance a estas voces y, sobre todo, escuchar.

Contamos con ustedes. Generemos juntos algo nuevo. En favor de nuestro país. Y de nosotros mismos.

* María Salgado, Sebastián Lerdo de Tejada y Santiago Bolio son integrantes fundadores de CAOS, la plataforma que amplifica y empodera las voces jóvenes en México.