Participación vecinal en Guanajuato para transformar la ciudad desde las calles

Redacción Animal Político · 19 de noviembre de 2025

Participación vecinal en Guanajuato para transformar la ciudad desde las calles

Por años, la movilidad en la ciudad de Guanajuato ha sido entendida como un asunto técnico: vialidades y flujos vehiculares. Pero la realidad que viven quienes caminan todos los días por la Glorieta UNESCO o por el entorno de la Escuela Normal del Estado contradice esa visión reducida. En ambos puntos, ocurren en promedio 10 siniestros viales al año con personas lesionadas, de acuerdo con datos de la aseguradora AXA México. Diez siniestros anuales en cada zona. Diez historias de dolor y de riesgo que se normalizan entre banquetas estrechas, pasos inseguros y diseños urbanos que priorizan la velocidad sobre la vida.

Frente a este escenario, organizaciones civiles han convocado a grupos vecinales, autoridades locales y estudiantes para reunirse en ambos puntos y participar en una serie de talleres de diagnóstico, codiseño y cocreación de propuestas de mejora urbana. La dinámica no es menor: por primera vez en mucho tiempo, quienes habitan y recorren estos espacios —y quienes sufren cotidianamente sus riesgos— están teniendo un papel central en definir cómo deben transformarse.

Los talleres han incluido caminatas exploratorias, una metodología sencilla pero poderosa: salir a la calle, caminar la ruta, detenerse en las esquinas conflictivas, identificar los riesgos y narrar lo que muchas veces se vuelve invisible para los tomadores de decisiones. Ahí, en la calle y no en la oficina, las personas reconocen cómo los autos pasan a centímetros, cómo una vuelta continua pone en peligro a estudiantes, cómo la falta de cruces, puntos ciegos para transeúntes o la anchura de los carriles convierten un trayecto de 30 metros en un acto de valentía.

Taller participativo en la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Guanajuato.
Taller participativo en la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Guanajuato. Foto: Sergio Andrade-Ochoa

 

Estos ejercicios se han acompañado de sensibilización sobre seguridad vial, explicando por qué la infraestructura salva vidas y cómo el diseño urbano puede reducir o multiplicar los siniestros. Entender el territorio es un primer paso indispensable para transformarlo.

Lo más valioso de estos procesos es que no provienen únicamente del gobierno. Por el contrario, han sido impulsados desde la sociedad civil, encontrando eco en instituciones como la Dirección General de Obra Pública de Guanajuato Capital, el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) y diversas comunidades estudiantiles que se han sumado activamente. También han participado grupos vecinales, habitantes que no solo viven los riesgos, sino que conocen la historia y el funcionamiento cotidiano de su barrio.

Taller participativo en Glorieta UNESCO.
Taller participativo en Glorieta UNESCO. Foto: Sergio Andrade-Ochoa.

 

Esta colaboración rompe con la idea de que la movilidad es solo asunto de ingenieros o de decisiones verticales. La ciudad es el espacio común, y su rediseño también debe serlo.

La meta final para esta primera etapa es clara: realizar intervenciones tácticas —cambios rápidos, de bajo costo y alta visibilidad— que permitan comprobar mejoras en seguridad vial y, con ello, abrir camino a proyectos más robustos y permanentes mediante obra pública. Las intervenciones tácticas son laboratorios ciudadanos donde se prueban soluciones reales para reducir riesgos y priorizar a quienes más lo necesitan, especialmente personas que caminan, estudiantes, usuarios de transporte público y personas mayores.

Los siniestros viales no son accidentes inevitables: son el resultado de decisiones de diseño. Y si fueron creados por la mano humana, también pueden ser corregidos por ella. Este proceso participativo en Guanajuato no sólo mejora dos entornos específicos; está demostrando que la transformación urbana es más sólida y más legítima cuando nace desde la comunidad. Si queremos una ciudad que cuide vidas, debemos empezar por escuchar a quienes caminan sus calles y por transformar aquellos puntos donde las estadísticas ya nos han advertido lo que está en riesgo.

La Glorieta UNESCO y el entorno de la Normal del Estado podrían convertirse en ejemplos de cómo la ciudad responde cuando la ciudadanía toma el liderazgo y cuando las autoridades se abren a escuchar y construir junto con la gente.

En tiempos donde la movilidad segura parece una aspiración lejana, Guanajuato está mostrando un camino distinto: el de una ciudad que se transforma desde sus propias calles, desde sus propias voces y con la vida como prioridad.

* Gabriela Santos es arquitecta paisajista que sueña y lucha por ecosistemas urbanos más humanos, resilientes y respetuosos con el medio ambiente. Actualmente es directora ejecutiva del Laboratorio Urbano y de Estudios Sociales (@LUES_mx) desde dónde impulsa la agenda de la movilidad urbana sostenible y segura en el bajío de México. Sergio Andrade-Ochoa (@rat_inside) actualmente es catedrático-investigador de la Universidad Autónoma de Chihuahua y líder del proyecto de Estrategia Misión Cero. Ha sido reconocido por la International Youth Foundation, Fundación MAPFRE, la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas, el Gobierno del Estado de Chihuahua, la Secretaría de Desarrollo Social y Rotary International por sus contribuciones en materia de derechos humanos, salud pública, ciencia y tecnología.