Frantz Fanon y la pipa de gas de Iztapalapa

Redacción Animal Político · 12 de septiembre de 2025

Frantz Fanon y la pipa de gas de Iztapalapa

De los pocos objetos útiles que el fuego no destruyó, hay un teléfono que un paramédico usa para comunicarse con la madre de una de las tantas personas heridas por la explosión que tuvo lugar el 10 de septiembre en Santa Martha Acatitla, Iztapalapa, Ciudad de México.

Pareciera una ley infalible: siempre llueve más sobre el techo de los que viven inundados. Los de la periferia, los que tardan cuatro horas en cruzar la ciudad para ir a trabajar o a estudiar, los de abajo, los de la mano de obra barata, el pueblo bueno, los condenados de la tierra están -o mejor dicho, estamos- más dispuestos y expuestos a sufrir una tragedia.

En su última obra, Frantz Fanon dice que en “La ciudad del colonizado, la ciudad indígena, la ciudad negra, la medina árabe [allá en la periferia del sistema] (…) se nace en cualquier parte, de cualquier manera. Se muere en cualquier parte, de cualquier cosa”. (Fanon, F. 1983).

Una violencia sistémica donde no es fortuito que una pipa con casi cincuenta mil litros de gas, sin permiso vigente para operar ni con seguro de responsabilidad civil ni mucho menos por daño ambiental, conducida por un chofer que, por pura deducción laboral-geográfica seguramente ganaba el mínimo, derrape en el asfalto y afecte la vida de más de 90 personas. Además de las incontables afectaciones materiales, la irrupción de la normalidad: puestos semifijos, vendedores ambulantes, tianguistas, choferes de transporte público afectados.

Una violencia sistemática donde se repiten este tipo de historias, siempre allá, a las afueras de la ciudad, nunca en el barrio gentrificado porque ahí sería menos probable imaginar, al menos, una pipa transportando material inflamable sin su papelería en regla. Porque ahí el gas, de primera instancia, no se suministra con pipas.

¿Qué garantías le queda a la clase trabajadora? ¿A los olvidados? ¿Hay vidas que valen más? ¿Se es pobre por quererlo? ¿Realmente se puede salir de la pobreza? ¿Cuánto cuesta ser pobre?

Fanon también decía que “en las sociedades de tipo capitalista, [se valora y fomenta] la enseñanza, la formación de reflejos morales transmisibles de padres a hijos, la honestidad ejemplar de obreros condecorados después de cincuenta años de buenos y leales servicios”. (Fanon, F. 1983).

Una de esas voces prietas, autorizadas por la blanquitud, decía en 2021 que, en México, el moreno se tiene que preparar más, entrenar el doble, leer el triple, con el único objetivo de estar preparado para cuando el jefe blanco digne su mirada al moreno, éste pueda anotar el gol o recitar el guión memorizado para por fin ser tomado en cuenta y justo antes de realizar esa gran hazaña agradecer por esas “nuevas” políticas de inclusión, por la oportunidad. Pero nunca, ni por error, criticar o cuestionar las estructuras intrínsecas que hacen funcionar y validar el sistema.

Pocas horas después del accidente, las autoridades capitalinas emitieron un comunicado para indicar la posible causa de la explosión. Sin embargo, el origen de esta no se encuentra en la volcadura de la pipa; está en el racismo, clasismo, violencia y abandono social sobre el cual se reproducen y perpetúan dinámicas estructurales de la sociedad.

* Daniel Cruz Ocampo (@EDCruzOcam) es licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, maestro en Seguridad Internacional por el Instituto de Ciencias de la Seguridad de Ankara, Turquía y está especializado en migración por el Departamento de Gestión de Crisis de Praga, República Checa. Prieto mestizo proveniente del oriente de la Ciudad de México. Zurdo hasta para persignarse. Internacionalista, asesor político y analista de seguridad nacional e internacional. Poeta en ratos libres, aunque el patrón lo regañe.