Un experimento con las candidaturas al Tribunal de Disciplina Judicial

Redacción Animal Político · 20 de mayo de 2025

Un experimento con las candidaturas al Tribunal de Disciplina Judicial

Por primera vez en México, la ciudadanía elegirá a quienes juzgarán a jueces y magistrados. Se trata del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), con facultades para investigar, sancionar y destituir a personas integrantes del Poder Judicial. Sus resoluciones serán definitivas e inapelables. Por eso, su composición importa. Y mucho.

El experimento

¿Qué sabemos sobre las personas que aspiran a integrar este nuevo órgano? ¿Qué tan dispuestas están a dialogar con la ciudadanía? ¿Qué tan claras son sus ideas sobre el rol que desempeñarían? Para explorar estas preguntas, un equipo de estudiantes de ciencias sociales llevó a cabo un ejercicio de interacción ciudadana con las candidaturas, orientado a evaluar su receptividad, claridad argumentativa y voluntad de diálogo.

Dado el peso institucional del Tribunal de Disciplina Judicial y su papel central en la reconfiguración del Poder Judicial, resultaba relevante no solo revisar los perfiles que cada aspirante presentó ante la plataforma Conóceles del INE, sino también contrastar esos perfiles con su capacidad de respuesta frente a frente a un contacto ciudadano espontáneo y no previsto.

Con el acompañamiento metodológico correspondiente, se identificaron las 69 candidaturas registradas (federales y locales en CDMX) y se recuperaron sus correos oficiales. Entre el 2 y el 5 de mayo de 2025 se enviaron 61 mensajes desde cuentas personales; las 8 restantes no tenían datos de contacto verificables.

Cada mensaje incluyó dos preguntas diseñadas para ir más allá de lo ya expuesto en las plataformas públicas, con el fin de captar tanto la comprensión institucional como el posicionamiento personal de las candidaturas. El lenguaje del correo de contacto buscó ser lo más humano posible, sin perder un tono formal y respetuoso. Las preguntas fueron:

  1. ¿Cómo entiende usted la diferencia entre la labor del Tribunal de Disciplina y la de los jueces ordinarios?
  2. ¿Qué tipo de casos deberían ser prioritarios para el Tribunal?

Se incluyó una línea para mantener el contacto y así observar la disposición de las candidaturas a dialogar más allá de una respuesta puntual. Esto permitió analizar no solo el contenido, sino también el tono, la estructura, la rapidez y la apertura al intercambio, para tener una mirada más cercana sobre la sensibilidad pública de quienes buscan formar parte de uno de los órganos más importantes del nuevo sistema judicial mexicano.

Resultados generales

De las 61 candidaturas contactadas, 22 respondieron (36 % del total), con un tiempo promedio de 1 día y 11 horas (35.7 horas). Las respuestas más rápidas llegaron en 2 minutos y la más tardía, justo al límite de 119 horas. Entre las 36 mujeres candidatas, respondieron 15 (42 %), con un promedio de 1 día y 13 horas; entre los 24 hombres, solo 7 respondieron (29 %), con un promedio ligeramente menor: 1 día y 8 horas (32.8 horas).

Por tipo de candidatura, entre quienes compiten por cargos federales, la tasa de respuesta fue de apenas 28 %. En cambio, entre las candidaturas locales (CDMX), la respuesta fue considerablemente mayor: 50 %.

A partir de las respuestas recibidas, se aplicó una clasificación manual a doble ciego, realizada por el equipo a partir de criterios previamente definidos. El análisis se organizó en dos dimensiones clave:

  1. La calidad del contenido (evasiva, formal o sustantiva), y
  2. La disposición al diálogo (escasa, moderada o evidente).

Esto permitió ubicar a cada candidatura en una matriz cruzada:

Tabla con los resultados de la encuesta realizada a candidatos a la elección judicial.

El ejercicio mostró un patrón claro: la mayoría de las candidaturas respondió de forma correcta, pero distante, con mensajes formales y breves, carentes de desarrollo argumentativo. Solo unas pocas ofrecieron explicaciones claras o ejemplos sustantivos; otras mostraron indicios de haber sido generadas por IA sin edición. Ninguna combinó calidad de respuesta con disposición explícita al diálogo ciudadano, y solo dos compartieron medios personales de contacto. Es decir, en las respuestas recibidas predominó una formalidad sin interlocución.

¿Y qué significa todo esto?

El que solo 3 de cada 10 candidaturas respondieran al contacto de un ciudadano cualquiera sugiere una baja disposición al diálogo y una limitada comprensión del deber de rendición de cuentas en quienes aspiran a vigilar al Poder Judicial. Las mujeres lo hicieron más que los hombres, y las postulaciones locales (CDMX) mostraron mayor sensibilidad que las federales. Sin embargo, ninguna candidatura combinó una respuesta sustantiva con apertura explícita al diálogo posterior.

Estos resultados plantean una pregunta incómoda: ¿qué tipo de cercanía institucional puede ofrecer un tribunal que nace sin voluntad de diálogo ciudadano? Con el nivel de atribuciones que tendrá, lo mínimo exigible a sus aspirantes es claridad, argumentación y apertura.

El 1 de junio elegiremos, por primera vez, a quienes juzgarán a los jueces. Y la legitimidad de esa tarea comienza por algo elemental: responderle al pueblo.

Transparencia y replicabilidad

Los datos utilizados para este análisis están disponibles en formato Excel en este repositorio. La base incluye algunas características de las candidaturas, la fecha y hora exactas de envío y recepción de los mensajes, así como el contenido íntegro de las respuestas recibidas. Por consideraciones éticas, se eliminaron los nombres de las personas candidatas y de quienes realizaron el contacto, preservando únicamente las variables necesarias para replicar el análisis de forma transparente.

* Sergio A. Bárcena es doctor en Ciencia Política por la UNAM. Actualmente profesor investigador de la escuela de humanidades del Tecnológico de Monterrey y director de la asociación civil Buró Parlamentario.