Redacción Animal Político · 7 de diciembre de 2025
En este año, la plataforma de difusión de multimedia Mubi puso a disposición de sus clientes en México la película The Here After, que en español se llamó Después de esto; se trata de la ópera prima que realizó el director sueco Magnus Von Horn, a sus 32 años, en el año 2015. Me llamaron la atención varias similitudes con la serie inglesa Adolescencia, creada por Jack Thorne y Stephen Grahan, dirigida por Phillip Barantini y difundida por Netflix, también en este año. Consciente de que el debate que produjo la serie se ha desvanecido y, a manera de reseña e invitación a ver la película, presento aquí algunas reflexiones.
Similitudes y diferencias técnicas más notorias entre ambas producciones:
Elementos de comparación relevantes entre ambas historias:
En ambas producciones el asesinato representa un suceso que traspasa el límite de la violencia cotidiana en el que habitan los jóvenes. En la exploración de las posibles razones del asesinato, el tema más destacado en la serie es la exposición del adolescente a la influencia de sitios y contenidos de la web, cuyo potencial desconocían los padres. Aunque, quizá en segundo plano, se muestra la violencia imperante en el ámbito escolar, un ambiente grosero y maloliente que incluso provoca náuseas a la mujer policía en su visita a la escuela.
En la película no hay influencia de la web y tampoco se exploran las razones del asesinato; la trama gira en torno a la reacción de la gente en un pequeño pueblo rural de Suecia, ante la reincorporación de un joven que ha cometido asesinato y ha pagado por el delito; sobre la posibilidad de perdonar, de aceptarlo, incorporarlo, etc. No sabemos cómo era el ambiente antes del asesinato, porque los actos que vemos se desatan como reacciones al abominable acto que cometió John y a su presencia después de su liberación. Una de las reacciones más drásticas de rechazo a la presencia de John fue el ataque de un compañero, lo que estuvo muy cerca de terminar en asesinato, como resaltó la maestra que fue testigo de la golpiza: el compañero que “castigó” a John estuvo a punto de convertirse también en un asesino.
Otro tema que se explora es la posibilidad de que el joven que asesinó a su novia pueda incurrir en lo mismo, el temor de las chicas a relacionarse con él, o la duda que expresa su hermano pequeño sobre si será capaz de matar otra vez.
El asesinato de jóvenes hombres a mujeres pares perturba profundamente y, en ese sentido, la serie generó un amplio debate, mientras que la película casi pasó desapercibida, posiblemente como efecto de que la primera fue distribuida de manera exclusiva por la plataforma de Netflix. Sin embargo, a pesar de las similitudes del contenido, la película fue casi ignorada por la crítica cultural; se ha reseñado poco y, sobre todo, no ha sido mencionada en la multitud de reseñas o artículos de opinión que se hicieron sobre la serie Adolescencia. No mencionar la película de Van Horn, un antecedente de relevancia cinematográfica y social de la serie, es una seria omisión en la crítica más profesional.
Me pregunto si estas cosas pasan solo en estos tiempos, como efecto de la abundancia de información y la facilidad en la que cualquier persona puede publicar alguna opinión sobre las obras o es algo que ha sucedido siempre. En muchos de los temas de mi trabajo -la investigación sociológica- encuentro esta situación con bastante frecuencia; muchas reflexiones relevantes pasan desapercibidas, se olvidan muy pronto o son presentadas como novedosas, posteriormente, con otros términos. Lo anterior conduce al empobrecimiento del análisis y del debate; para enriquecer los debates necesitamos generar constantemente detonadores que mantengan vivos los referentes.
* María Isabel Verduzco (@marisaverduzco) es consultora independiente y profesora de la Universidad ORT.