El gol que dejaron ir la CDMX, Jalisco y Nuevo León: el impuesto al hospedaje

Joel Aguirre · 2 de junio de 2026

El gol que dejaron ir la CDMX, Jalisco y Nuevo León: el impuesto al hospedaje

Por Luis Javier Moreno*

El Mundial de Futbol parece que está generando más reclamos que satisfacciones entre un amplio sector de la población. Entre los reclamos hay uno que no es tan popular, pero que es tremendamente relevante para poder financiar mejores servicios públicos y el bienestar en los estados que son sede de los partidos: actualizar el impuesto al hospedaje.

Y es que, en el contexto de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo en el que recibiremos a millones de turistas, los gobiernos estatales dejaron pasar un golazo al no actualizar la tasa del impuesto al hospedaje para aumentar la muy baja recaudación propia que tienen. Con esos recursos hubieran podido contrarrestar parte de los efectos negativos de la turistificación, fortalecer infraestructura urbana y financiar servicios públicos en ciudades que ya enfrentan fuertes presiones por vivienda, movilidad, agua y espacio público.

 En la Radiografía del Gasto 2025 que hicimos en Política Colectiva mostramos cómo los estados el año pasado solo recaudaron, en promedio, el 14.1 % de sus ingresos de manera propia, mientras que el 83.1 % provinieron de transferencias federales. Esto debería importar mucho a todos los gobiernos estatales. Los ingresos propios son fundamentales para la autonomía de las autoridades locales; sin ellos, es como si un equipo tuviera que pedir prestada la cancha y el balón para jugar todo el tiempo.

En el caso de los tres estados que serán sede mundialista, la tasa del impuesto al hospedaje es de 3.5 % en la CDMX (5 % en plataformas y hospedajes tipo Airbnb), 5 % en Jalisco y 3 % en Nuevo León. Todos por debajo de Quintana Roo, que actualmente cobra una tasa de 6 % en los servicios de hospedaje contratados por plataformas digitales.

Si los tres estados hubieran homologado su tasa al 6 % de Quintana Roo, habrían podido recaudar por lo menos 1,100 millones de pesos adicionales en conjunto. Los muchos millones que dejaron ir por esta falla frente a la portería hubieran representado obras de infraestructura social en zonas de alta marginación, mejoras en sistemas de agua o inversiones en movilidad y transporte público. Ahí está el ejemplo de París, donde para los Juegos Olímpicos se aprobó una sobretasa regional equivalente al 200 % del impuesto turístico para financiar transporte público. La tenían, era suya y la dejaron ir. Una verdadera vergoña yisus.

El impuesto no recae sobre quienes viven en las ciudades

Además, la jugada era relativamente fácil, porque si hay un impuesto que no suele ser particularmente impopular es el del hospedaje, ya que no recae directamente sobre quienes viven en las ciudades. En este caso, recaería principalmente sobre millones de turistas extranjeros, muchos de ellos con alto poder adquisitivo, dispuestos a pagar cientos de miles de pesos para asistir a un partido del Mundial, quienes de ninguna manera hubieran dejado de venir por pagar un poco más por noche de hospedaje. Migajas para lo que se piensan gastar en estadios, vuelos o fan fest.

Nuestra delantera estrella, Clara, Pablo y Samuel, junto con sus equipos en los congresos estatales, deberían voltear a ver cómo se está jugando en otras latitudes. Ahí está su contraparte gringa-ugandesa, Zohran Mamdani, que sin miedo encaró y dribló a sus rivales, los ultrarricos, con viviendas de más de 5 millones de dólares, a quienes les metió un golazo histórico de chilena en el último minuto con su propuesta de impuestos a las segundas viviendas de lujo. Un gol al nivel del de Raúl Jiménez contra Panamá que nos metió al Mundial de Brasil.

México, tanto en política fiscal como en los mundiales, tiene deudas importantes con todas y todos. En política fiscal vamos hasta abajo de la tabla, como el peor recaudador entre los países de la OCDE, con ingresos tributarios equivalentes al 18.3 % del PIB en 2024. A nivel estatal, los ingresos tributarios equivalieron apenas al 0.8 % del PIB, y los impuestos relacionados con patrimonio inmobiliario representaron solo el 0.3 %. O sea, estamos en el fondo de la tabla de la recaudación tributaria. Ese deseo de subir en la tabla de la recaudación es como el deseo de llegar al quinto partido; ahora, al sexto.

En la política fiscal, como en el futbol, es muy lamentable dejar ir oportunidades de gol. Ahora toca, desde la sociedad civil, seguir contribuyendo a crear nuevas jugadas para marcar.

Desde Política Colectiva tenemos varias propuestas en materia de política fiscal sobre la propiedad inmobiliaria para los gobiernos estatales y municipales que estaremos impulsando en próximas semanas; y sobre el Mundial, pues seguir soñando con los cuartos de final.

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*Luis Javier Moreno es politólogo y máster en análisis político. Director de Política Colectiva. Redes: @luisjamb y @PoliticaColecti