Balance del primer mes de la primera presidenta Claudia Sheinbaum

Redacción Animal Político · 6 de noviembre de 2024

Balance del primer mes de la primera presidenta Claudia Sheinbaum

A un mes del gobierno de Claudia Sheinbaum, en Mexiro A. C. realizamos un balance sobre su desempeño. Podemos afirmar que si bien en lo simbólico ha sido poderoso contar con una presidenta mujer, vemos por lo menos tres disputas sobre el poder en México, que a continuación se explican:

i) Falta de control político de la presidenta con la bancada de Morena en el Legislativo

Si bien este punto no debería de sorprender por la supuesta división de poderes, esto fue un cambio a diferencia del sexenio pasado y el control que tenía el expresidente López Obrador con los legisladores de su partido. Un punto crítico en este primer mes se dio en la conferencia matutina del jueves 10 de octubre, cuando la presidenta dio a conocer que en las leyes secundarias de la Reforma Judicial se eliminó el cambio que permitía al Ejecutivo y al Legislativo tener derecho de veto a la lista de candidatos al Poder Judicial. Con un tono molesto mencionó: “Se quitó, no estuvimos de acuerdo (…). Fue una iniciativa, no conozco de quién fue; no debe ocurrir eso, debe mantenerse lo que está establecido en la Constitución”. Su comentario se dio luego de que las Comisiones Unidas de Gobernación y Estudios Legislativos aprobaron los dictámenes de las leyes secundarias de la Reforma Judicial, mismas que fueron enviadas por el Poder Ejecutivo.

ii) La agenda pública del gobierno de Claudia Sheinbaum se encuentra desdibujada

Cuando tomó posesión como presidenta, mencionó 100 acciones de su gobierno que implican, entre otras cosas, reformas y políticas públicas enfocadas en la igualdad sustantiva y bajar delitos de violencia de género. Este conjunto de acciones no ha avanzado y tampoco se encuentra en la agenda pública porque aún se están discutiendo las reformas de López Obrador, quedando rezagadas sus propuestas. Este punto nos parece importante, porque no vemos algún cambio sustantivo que ayude a avanzar en las materias que son una exigencia social.

iii) Imposición de la agenda anticorrupción de AMLO sobre la de Sheinbaum

De acuerdo con nuestra lectura política vemos que hubo una imposición en algunos perfiles del gabinete de Sheinbaum, pues la mayoría vienen del gabinete de López Obrador. Tal es el caso de Raquel Buenrostro, quien estuvo en la Secretaría de Economía en el gobierno de AMLO y ahora es titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno (antes Secretaría de Función Pública). Buenrostro presentó un plan de trabajo que buscan cumplir en los primeros 100 días del gobierno de Sheinbaum, donde no se encuentran presentes las propuestas que la actual presidenta presentó en campaña.

Lo anterior ha generado dudas sobre el futuro de la agenda anticorrupción, por lo que en Mexiro seguiremos trabajando para dar información importante en la materia con las reformas constitucionales, y las reformas secundarias.

iv) Legitimación de la figura presidencial con el pasado

Sabemos que este sexenio es el llamado “segundo piso de la transformación”, pero nos parece que Sheinbaum busca constante legitimación por medio de la figura de López Obrador, mencionado al menos en 203 ocasiones en 23 días, de las cuales 188 lo llamó presidente (Serendepia, 2024).

v) Polarización

Nos parece preocupante que la actual presidenta apueste por la polarización del país y deje en último lugar la creación de acuerdos y consensos con otros sectores. La democracia constituye el ideal de la forma de gobierno, pero requiere que los poderes estén en permanente equilibrio porque, de lo contrario, podría derivar en una tiranía de las mayorías -como lo señaló Tocqueville- similar a la del absolutismo, como se está mostrando con la reforma judicial. En México la mayoría está imponiendo su voluntad en perjuicio de las minorías sin limitar su poder, y eso lo seguimos viendo como tendencia en esta nueva administración.

Esperemos que el gobierno de Sheinbaum se pueda desmarcar del proyecto de López Obrador, para poner en el centro las demandas de distintos movimientos sociales y de las miles de víctimas de este país por violencia de género, desaparición, militarización, entre otras tantas. De lo contrario, será cómplice de un gobierno autoritario que busca imponer en lugar de construir y sobre todo desmantelar la democracia en México.

@yomexiro