Israel Fuguemann y Manu Ureste · 29 de octubre de 2025
Transportistas y comerciantes del Estado de México volvieron a bloquear este miércoles los accesos a la capital mexicana para protestar por la llamada ‘Operación Caudal’, el operativo que realizaron el fin de semana autoridades mexiquenses para desmantelar una red de pozos y de tomas de agua clandestinas.
Este nuevo bloqueo –el primero fue el lunes– tuvo lugar en la Avenida Periférico, una de las principales arterias de la capital. Durante la protesta, que se levantó a las cinco y media de la tarde, los transportistas rechazaron ser ‘huachicoleros de agua’ y acusaron a las autoridades mexiquenses de estar “fabricando carpetas de investigación y de delitos” en contra de las asociaciones y sindicatos que se dedican al transporte de agua “para generarles un desprestigio”.
“Basta ya de la cacería de brujas con tintes políticos en contra de diversos representantes y de los líderes de cada una de las organizaciones que se encuentran hoy presentes aquí”, dijo en entrevista con Animal Político Gabriela Torres, quien dijo representar no a una asociación en específico, sino a todas como “una colectiva”. Incluso, Torres dijo que se deslindaban de los sindicatos que están siendo investigados por la red de huachicol de agua.

Sobre esto, cabe recordar que la Fiscalía mexiquense señaló a diversos sindicatos, como la Alianza de Autotransportistas, Comerciantes y Anexas de México (ACME), o la Unión de Sindicatos y Organizaciones Nacionales (USON), de estar detrás de la red de extracción, explotación y distribución ilegal de agua en al menos 48 municipios del Estado de México. Como parte de esa red, los sindicatos extraerían ilegalmente el agua para luego revenderla hasta un 60% más cara que el precio oficial, y además sucia, sin potabilizar.
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“Nos pretenden imputar la clandestinidad de los pozos de agua. Pero las asociaciones que representamos no son las dueñas de esos pozos. Somos parte de asociaciones que agremian, o que tienen entre sus fines, el de transportar. No somos responsables de los actos del operador ni del suministro de agua, solo somos responsables de la unidad que transporta”, puntualizó Gabriela Torres.
Durante la protesta se acusó por medio de cartulinas y de consignas a la Fiscalía mexiquense de fabricar delitos a los transportistas.
Una de las personas que denunció esto fue Diana Martínez, cuyo esposo, el transportista Ricardo ‘N’, se encuentra detenido desde enero pasado por el supuesto delito de extorsión.
“Estamos hartos de que fabriquen carpetas de investigación a personas inocentes. A mi esposo lo acusan de un delito, cuando tengo todas las pruebas de que ese supuesto día en que lo cometió estaba en Mexicali. Tengo el boleto de la aerolínea, el recibo del hotel donde se hospedó, y el testigo de la persona con la que estuvo allá. Pero la Fiscalía no quiere recibir ninguna prueba”, señaló.

“Que las autoridades investiguen, pero que lo hagan con evidencia, y evidencia real”, intervino de nuevo Gabriela Torres. “Los transportistas lo que quieren es trabajar. Y por eso instamos a las autoridades que nos indiquen el camino del derecho. Nosotros nos apegaremos y nos ajustaremos a esa legalidad”, insistió.
Torres también acusó a las autoridades mexiquenses de ser las responsables de que, tras la ‘Operación Caudal’, haya hogares que no cuentan con agua, pues no están llegando las pipas.
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“Hoy, el ciudadano es el más afectado porque no tiene agua. Y tampoco tiene acceso a tener agua con nuestros compañeros piperos”, señaló la mujer, que en un mensaje a medios de comunicación resaltó que los manifestantes no fueron quienes bloquearon la Avenida Periférico, sino la policía de Tránsito capitalina, que impidió que continuaran avanzando hacia la ciudad. Ahí, pretendían llevar un mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum para que atienda esta situación.
Finalmente, el bloqueo carretero se levantó luego de que se estableciera una mesa de diálogo entre los transportistas y autoridades del gobierno mexiquense y del Gobierno federal.
Sin embargo, Torres advirtió que, de no llegar a un acuerdo “contundente” que favorezca a los transportistas y comerciantes, volverán a salir a protestar.

“Lo haremos las veces que sea necesario. Hasta que dejemos de ser víctimas de esta campaña de desprestigio”, puntualizó.
De acuerdo con los organizadores, en el bloqueo carretero participaron al menos 9 mil transportistas y comerciantes.
Al margen de los manifestantes, también hubo cientos de personas afectadas por el cierre del paso hacia la capital. Una de esas personas fue Rafael, un repartidor.
“Entiendo a las personas que aquí se manifiestan, pero que también nos entiendan a nosotros como trabajadores. Tenemos más de una hora aquí atorados. A mí me pagan por ruta completada y hoy ya voy a perder el día”, lamentó.
El pasado fin de semana, elementos de la Fiscalía mexiquense, en coordinación con las fuerzas armadas, realizaron operativos en 48 municipios para desmantelar una red de ‘huachicol de agua’.

De acuerdo con la autoridad, organizaciones delictivas se dedican a perforar pozos clandestinos de agua, para extraerla y revenderla a precios mucho más altos que los oficiales. Una pipa de agua de 10 mil litros tiene un costo de unos 1 mil 100 pesos. Sin embargo, esta red la llegaba a vender en municipios como Ecatepec hasta un 60% más cara. Además, la ofertan como agua potable, pero es agua sucia, lo cual también puede poner en riesgo la salud de los consumidores.
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Durante el operativo en más de 50 pozos y 130 puntos ilegales de extracción, las autoridades también aseguraron 300 pipas de agua.
Aunque los piperos han argumentado que ellos no son los dueños de los pozos ilegales, la Fiscalía mexiquense dijo a este medio que el Código penal mexiquense también prevé penas de varios años de cárcel para quien distribuya por cualquier medio, agua extraída de pozos clandestinos.