Redacción Animal Político · 5 de septiembre de 2024
Los dos policías municipales de Oaxaca presuntamente involucrados en la muerte del joven Diego Ignacio Paz, ocurrido el pasado 31 de agosto tras una revisión por el operativo alcoholímetro, fueron imputados por el delito de ejecución extrajudicial.
Esta es la primera vez en Oaxaca, y el primero caso en México, que se inicia una investigación ministerial por el delito de ejecución extrajudicial, recientemente tipificado en junio de este año por el Congreso local, según la Fiscalía del estado.
Con la reciente reforma contra ejecuciones extrajudiciales en Oaxaca, el Código Penal del estado castiga este delito con sanciones de 50 hasta 70 años de cárcel, y si la víctima es un defensor de los derechos humanos, el castigo puede alcanzar entre 66 y 93 años de prisión.
Contempla multas de mil a mil 500 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización vigente a la fecha en que ocurrieron los crímenes. Además, el servidor público responsable será inhabilitado para ejercer cargo público alguno.

Diego Ignacio Paz, estudiante de la Universidad Anáhuac Oaxaca, fue asesinado presuntamente por policías municipales de Santa Lucía del Camino, tras pasar por un alcoholímetro, denunciaron familiares de la víctima.
De acuerdo con la Fiscalía General de Oaxaca, los hechos ocurrieron durante la madrugada del sábado 31 de agosto cuando dos jóvenes viajaban a bordo de un automóvil y llegaron al punto de verificación de un operativo de alcoholímetro sobre la avenida Lázaro Cárdenas en la esquina con la calle Huamúchil.
De acuerdo con avances de la investigación, durante el incidente en que la víctima perdió la vida, se realizaron disparos de arma de fuego de al menos dos policías municipales, mismos que actualmente están ya detenidos.
Por el caso, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) informó que abrió un expediente por el presunto caso de abuso policial que ejercieron elementos municipales en contra de Diego Ignacio Paz.

El pasado 3 de septiembre, jóvenes universitarios junto con padres de familia y vecinos de Santa Lucía del Camino marcharon para exigir justicia para Diego.
Con gritos de ¡Justicia para Diego! y ¡Diego no murió, la policía lo mató!, los manifestantes pidieron esclarecer el caso y la renuncia de las autoridades involucradas, incluyendo al presidente municipal morenista, Juan Carlos García Márquez.