Andro Aguilar · 24 de abril de 2025
A los pocos meses de haber ingresado como policía municipal, Yael* descubrió que no tenía el respaldo de su corporación: arrestó a dos personas que bebían licor en la vía pública y tuvo que enfrentar una investigación derivada de una denuncia de robo hecha por los detenidos.
“La corporación te da la espalda en ese aspecto, legalmente no te ampara. Tú tienes que contratar un abogado, tienes que ver cómo le haces, conseguir dinero porque el sueldo no te da. Es una intranquilidad que te quita el sueño, te quita todo. Mientras tú demuestras que no lo hiciste, vas a estar gastando…”.
Yael lleva dos años como policía municipal de Chimalhuacán, al oriente del Estado de México. Es policía raso, el grado con menor jerarquía en la institución, debajo de los policías tercero, segundo, primero, suboficial y oficial. Explica que le era difícil pagar un abogado con su salario de 4 mil 500 pesos quincenales y le impusieron una suspensión de una semana sin sueldo.

De acuerdo con las cifras más recientes de Inegi, el Estado de México destaca entre las localidades con más policías municipales denunciados ante el Ministerio Público. En 2022, siete de sus municipios se encontraron entre los 20 con más denuncias contra agentes, incluido Chimalhuacán, con nueve casos. Otros fueron Toluca, con 58; Jilotepec, Tenancingo y Tianguistenco, con 10 cada uno.
Yael viste de azul con el único uniforme que le dio la corporación y que tendrá que usar todo el año —en sus turnos de 24 por 24 horas—; y porta uno de los chalecos antibalas que le debe durar al menos unos ocho años.

El elemento asegura que no tienen respaldo ciudadano ni de su corporación. Acusa que los vecinos les obstaculizan su trabajo y les atacan. Que al intentar realizar un arresto tienen que lidiar con familiares de las personas que presuntamente delinquen, que les inventan robos y agresiones.
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“Estamos muy abandonados por la comandancia; en lugar de ayudarnos, de sentirnos respaldados, nos sentimos constantemente con la preocupación de que si haces tu trabajo vas a tener alguna consecuencia legal, administrativa, o hasta con los mismos ciudadanos algún tipo de represalia”.
Yael reconoce que hay policías “buenos y malos”, pero lamenta que todos están orillados a lidiar con su mala imagen. Defiende que aún hay quienes buscan realizar un buen trabajo dentro de las filas de la policía municipal. Reclama que las policías municipales sean vistas por las autoridades como el escalón más bajo cuando son quienes más contacto tienen con la ciudadanía.
“Somos el último escalón si lo vemos desde Sedena, Guardia Nacional, policía estatal… pero si lo vemos desde aquí abajo hasta arriba, somos el primero, porque siempre acudimos. La Policía municipal es primer respondiente para todos”.
Otro elemento de Chimalhuacán presente en la conversación evita hablar mucho. Dice que antes fue comerciante y no tenía un ingreso fijo por lo que agradece tener un empleo fijo: “A lo mejor es poco el sueldo —dice— pero es cada quincena y con eso sostengo a mis hijos”.
“No es fácil ser policía. Tenemos que dejar a nuestra familia para cuidarlos a ellos y eso es lo que a veces no se dan cuenta. Abandonas a tu familia para cuidar a otra familia, a otras personas, y a veces no lo valora la gente (…) Agradezco por darme la oportunidad, pero que nos ayuden un poco más económicamente”, reflexiona.

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En el documento “Policía desprotegida: Ruta para su dignificación laboral”, la organización México Evalúa confirmó que la mayoría de los policías municipales en México no percibe una retribución justa y realiza sus labores en precariedad. Menos del 70 % de los elementos tiene prestaciones básicas como aguinaldo, vacaciones y prima vacacional. Y entre el 19.3 % y 52.5 % cuenta con cobertura de seguridad social efectiva, lo que implica que hasta 80.7% podría carecer de la misma.
Frente a un grupo de madres de familia, el policía Víctor Maciel Cedillo muestra una manta con los símbolos que grupos delincuenciales pintan en las fachadas de las viviendas como señales de posibles robos a casa habitación. Les recomienda ser cuidadosas. “Tómenle foto”.
El oficial orienta a las madres de familia cuando acuden a recoger a sus hijos a la escuela Emiliano Zapata, ubicada en el centro de Nezahualcóyotl. Les explica en qué consisten las “conductas antisociales” entre adolescentes y por qué ningún menor de edad debería tener acceso a redes sociales sin supervisión.
Por último, les pide que confíen en la policía municipal y les coloca un sello con el número telefónico de la corporación. Su principal labor, explica en una entrevista posterior, es “eliminar tabúes” sobre los elementos de seguridad.

Los datos más recientes en el Inegi, de 2022, revelan que ciudadanos presentaron 704 quejas contra policías preventivos de Nezahualcóyotl, esto es casi dos al día.
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“Seguimos teniendo el estigma, estamos encasillados que el policía es malo, corrupto. Nuestro trabajo es informar, que la ciudadanía entienda una nueva forma. La policía de proximidad de Nezahualcóyotl se basa en la relación interpersonal de ciudadanos y policía, para conocer las necesidades de cada uno de nuestros pobladores y poderla canalizar al área correspondiente”.
Desde hace dos décadas, ese municipio apostó por darle un enfoque de proximidad a su cuerpo policiaco con base en el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica.
Para Belén Miranda García, 48 años, jefa de turno en uno de los 100 cuadrantes que dividen el territorio de Neza, una de sus prioridades es que los elementos cubran justo esas redes vecinales tejidas cuadra por cuadra, que les sirven para mantener una comunicación permanente. Buscan el acercamiento a través de las redes vecinales con actividades como jornadas de limpieza, coordinación con comercios, escuelas e iglesias.
La oficial celebra la cercanía que ha podido construir con algunos habitantes de Nezahualcóyotl. En dos décadas en la corporación, relata, uno de sus momentos más gratificantes fue cuando pudo salvarle la vida a un muchacho que intentó suicidarse.

Mientras patrullaba a la altura de la colonia Joyas de Aragón, unos cuatro años atrás, la agente vio a un joven a punto de ahorcarse con una cuerda amarrada desde un pasamanos. Ella descendió de la patrulla y corrió para lograr sostener el cuerpo del chico. Desde entonces, la policía mantiene comunicación con esa familia. Cada día, el padre del muchacho le envía mensajes de whatsapp que le repiten “buenos días” y le mandan buenos deseos. Es muy gratificante, destaca.
Otro elemento, el jefe de servicios Héctor Gael Ponce Valle, de 33 años, destaca que para que su corporación se fortalezca aún más como una policía de proximidad requiere más recursos: “Neza ha sido recientemente un pionero en cuanto a proximidad. Hace falta todavía a lo mejor más apoyo federal en el sentido de recursos económicos, de cursos, de capacitación y demás”.

El policía de 33 años lleva 11 en la corporación, es policía segundo y con su sueldo de 14 mil 600 pesos mensuales tiene a su cargo a 65 elementos dentro de uno de los 15 sectores del municipio.
Como muchos otros policías llegó a la corporación por la posibilidad de tener un empleo fijo. “Hay un seguro, ya es un sueldo seguro cada quincena…”.
“Es un trabajo muy noble, pero creo que es muy ingrato, es muy poco valorado, muy poco reconocido y yo creo que los que llevamos o pretendemos hacer carrera sabemos lo que nos encontramos, tener que lidiar con esta idea o este concepto en el que la mayoría de la gente nos tiene”.
El jefe de servicios destaca que está pendiente una mayor retribución para los policías municipales.

“La policía de Neza ha sacado la casta, ha crecido mucho, ha evolucionado mucho y si me preguntas si es justo, si es suficiente, yo creo que no. La labor que hacen los compañeros todos los días, ayudar a la gente todos los días, al exponerse todos los días, yo creo que no es acorde todavía (con el salario)”.

“Sería muy motivador que nos aumentaran un poco —añade Belén Miranda—. Podemos hablar de muchas cosas que a todos nos gustaría y nos serviría demasiado, pero si fuera por prioridad, yo creo que sí sería mejorar el sueldo y lo de la vivienda”.
Con los elementos coincide Vicente Ramírez García, director general de seguridad ciudadana. El funcionario apela a que exista un fondo para la vivienda a nivel estatal que dé facilidades a los elementos policiacos.
“A todos los municipios nos encantaría que si no es a nivel municipal, sí a nivel estatal, hubiera un fondo para la vivienda en donde ellos pudieran participar. Donde exista superficie disponible para la construcción. Aquí no hay dónde construir una unidad habitacional, pero sí a nivel estatal, de donde poder decir como policía tienes este beneficio”.
El comisario asegura que en este mes de abril se realizará una nivelación salarial —algo que no ocurre desde 2019— ya autorizada por el cabildo, para que el sueldo bruto de los policías rasos sea de 16 mil 400 pesos.
“Más o menos serán 6 mil 800 pesos ya netos que estará recibiendo un policía raso y con base a eso va a ir creciendo. Si eres policía raso, 6 mil 800; si eres policía tercero, se incrementa más o menos mil 100 pesos y así sucesivamente. De tal manera que vayan ganando conforme a la escala jerárquica y al grado que ostenta”.
Ramírez García llegó a la corporación a finales de 2015 y quedó como titular en 2022 para darle continuidad a un enfoque de proximidad en su policía que inició en 2003.

“Nosotros siempre hemos sostenido que una de las mejores políticas en materia de seguridad y de la que sea, siempre va a salir de la cuestión local. Porque somos quienes conocemos de primera instancia qué es lo que está pasando. Uno de los principios de esta corporación es que cada uno debe de conocer el cuadrante como la palma de su mano, saber dónde vive un médico, donde vive un ingeniero, pero también donde vive un delincuente. Y eso es lo que nos ha ayudado en esta corporación”.
En Nezahualcóyotl, 56 % de su población se siente insegura de vivir ahí. Sin embargo, este porcentaje es menor al de otros municipios como Ecatepec (88.8 %), Naucalpan (85.6 %), Cuautitlán 84.5 o su vecino Chimalhuacán (80.6 %). También está por debajo del promedio nacional, que es de 61.7 %.
La propuesta de la organización México Evalúa incluye un plan de financiamiento que contemple a instituciones de los tres niveles de gobierno, al sector privado y organizaciones civiles.
*Yael es un nombre ficticio para resguardar la identidad del elemento.
