Redacción Animal Político · 6 de noviembre de 2025
El homicidio de cuatro integrantes de una familia, entre ellos una menor de 10 años, en Reynosa, Tamaulipas, habría sido una venganza por el ascenso laboral que había obtenido el padre en la maquiladora donde trabajaba, dio a conocer la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJ).
“Los datos recabados hasta el momento permiten establecer como principal línea de investigación que los presuntos responsables fueron contratados para privar de la libertad a una de las víctimas como represalia por haber obtenido el cargo de supervisor en su centro de trabajo”, señala el comunicado.
Las dos personas detenidas hasta el momento, detalló la FGJ, habrían sido contratadas para privar de la libertad a una de las víctimas como venganza por el ascenso; en el desarrollo del crimen también secuestraron a su familia y posteriormente los asesinaron.
En estos hechos estarían involucradas al menos dos personas más, de acuerdo con la información proporcionada por la dependencia.

Heriberto González Santes, de 41 años; su esposa, Berenice Flores Flores, de 37; su hija, Claudia Estefanía González Flores, de 10 años —quien padecía una discapacidad intelectual—, y su sobrino, Ángel Manuel González Valencia, de 20 años, estaban reportados como desaparecidos desde el 30 de noviembre, y este miércoles se confirmó el hallazgo de sus cuerpos.
La causa de muerte de la mujer fue asfixia por estrangulamiento; la de uno de los hombres, shock hipovolémico por una herida cortante en el cuello; y la del otro, hemorragia intracraneana a consecuencia de traumatismo craneoencefálico.
Sobre la niña, quien fue localizada en el patio de una vivienda de la colonia Valle Soleado, no se han dado más detalles hasta el momento.

El Instituto Enrique de Ossó, escuela donde estudiaba Claudia Estefanía, emitió un comunicado en el que lamentó el asesinato y exigió paz y seguridad en Reynosa.
“Sus padres, como muchos en nuestra comunidad saben, eran personas de bien en el más auténtico sentido de la palabra: gente trabajadora que se partía el lomo cada día para sacar adelante a su familia y que siempre procuró para su hija todo el cariño, cuidado y atención que merecía”, dice el mensaje.
Heriberto, Berenice y su sobrino Ángel Manuel eran trabajadores de una maquiladora. El 31 de octubre, uno de sus familiares, tras perder contacto con ellos, acudió a su domicilio, el cual encontró con las puertas abiertas y pertenencias faltantes; al no localizarlos, procedió a presentar la denuncia por desaparición.