Huracán Otis: la ciudadanía se organiza en centros de acopio de la CDMX para enviar ayuda a Acapulco

Andro Aguilar · 27 de octubre de 2023

Huracán Otis: la ciudadanía se organiza en centros de acopio de la CDMX para enviar ayuda a Acapulco

Mientras Mariela Aniceto compraba agua y alimentos enlatados en un supermercado para donarlos a las personas damnificadas en Acapulco, pensaba que como ella alguien más aportaría alimentos que llegarían hasta su hermano Martín, quien se fue a trabajar al puerto y permanecía incomunicado.

Así, la joven llegó con agua, atún, frijoles y verduras enlatadas a las instalaciones de la Cruz Roja en Ciudad de México, donde fue instalado uno de las decenas de centros de acopio para enviar a Guerrero y atender la emergencia.

“Mi hermano está allá… No sabemos nada… bueno, hasta hace un ratito no sabíamos nada, logramos comunicarnos… el dolor de todo lo que está pasando, tratar de dar un granito de arena para las personas que lo están necesitando ahorita”, dice conmovida la joven, afuera de la Cruz Roja.

Mariela Aniceto es trabajadora del hogar y su hermano Martín, como la mayoría de su familia, se dedican a la albañilería.

Por esa razón el joven de 24 años viaja a obras en todo el país. En la segunda semana de octubre, Martín condujo su automóvil más de 430 kilómetros desde el Estado de México hasta Acapulco, a trabajar en una obra cercana a la playa.

“Nos vemos en (Día de) Muertos”, recuerda Mariela que le dijo su hermano menor. La última vez que se reunieron fue a principios de mes, justo para celebrar los cumpleaños de Mariela y Martín, él es del día 2 de octubre y ella del 7.

Todavía el lunes pasado, Martín y Mariela intercambiaron mensajes telefónicos. Pero desde entonces, Mariela no supo más de Martín. Lo que sí vio fueron las noticias sobre el huracán Otis que azotaba la región de Acapulco. La comunicación con su hermano y sus primos se perdió por completo.

“La última vez que supimos de ellos estaban ubicados en el fraccionamiento Costa Azul, en la calle Horacio Nelson 390”, dice con precisión.

Luego, llegaron las imágenes de los daños en carreteras, hoteles, comercios y calles tras el paso del huracán.

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Familiares envían víveres a Acapulco.
Martin, hermano de Mariela Aniceto. Foto: Cortesía familiares. 

Este jueves, a la 1:55 de la tarde, Mariela recibió un audio de su prima Ximena, cuyo esposo está con Martín en Acapulco y les avisó que se resguardaban en un albergue del puerto, sin señal ni batería en los teléfonos, pero todos con bien.

Como Mariela, cientos de personas acudieron este jueves al centro de acopio en la Cruz Roja.

La mayoría lo hizo en automóviles, por lo que los voluntarios acondicionaron un carril para recibir los vehículos y ayudar a descargar los productos, mientras les agradecían con gritos y aplausos.

Los víveres donados a la Cruz Roja serán entregados y distribuidos directamente por la organización internacional en la zona de Acapulco, según explicó una de las voluntarias.

Como este, en todo el territorio mexicano se instalaron más de 40 centros de acopio.

Los daños materiales que dejó el huracán han mantenido incomunicadas a miles de personas desde Acapulco. Y desde lugares como la Ciudad de México, sus familiares envían víveres con la esperanza de que les llegue.

“Obviamente no sabemos si esos víveres les van a llegar o no, pero de alguna manera alguien más estará aportando para que ellos obtengan alguna ayuda. Mientras yo compraba los víveres la verdad es que tenía, sigo teniendo, el nudo en la garganta y una sensación de impotencia porque es mínimo lo que puedes hacer”.

Voluntarios de la Brigada Rotaria de Seguridad y Rescate A. C.
Voluntarios de la Brigada Rotaria de Seguridad y Rescate A. C. Foto: Cortesía familiares. 

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“Vienen otras cosas: escasez de alimento, agua”

En la representación del estado de Guerrero en Ciudad de México, Rafael Martínez García fue invitado a dar un curso exprés de operación y manejo de centros de acopio.

Las oficinas de la entidad, donde se vive la emergencia tras el paso del huracán Otis, se convirtieron este jueves en un sitio para recibir víveres para la población afectada.

En una breve reunión en el patio del lugar, la mujer al mando explica a los funcionarios que todo lo que reciban llegará directamente a Palacio de Gobierno en Chilpancingo.

Rafael Martínez, el capacitador, dirige la Brigada Rotaria de Seguridad y Rescate A. C., fundada en 2011. Este jueves 17, integrantes de su organización viajaron a Guerrero como voluntarios. Allá se van a coordinar con Protección Civil, que ya los espera.

Se encargarán, principalmente, de hacer llegar a las personas damnificadas los productos donados en todo el país.

“Un centro de acopio debe de tener como espejo un centro de distribución, se recibe lo de todos lados, se clasifica. Se consiguen bolsas o cajas para hacer despensas e irlas a entregar a los lugares donde están las personas damnificadas. Hace poco nos tocó en Turquía, ahora de nuevo en nuestro país”, señala el brigadista.

Estefanía Vidal y su padre, Ángel Vidal Villegas.
Estefanía Vidal y su padre, Ángel Vidal Villegas. Foto: Cortesía familiares. 

A unas cuadras de la oficina de la representación de Guerrero trabaja Estefanía Vidal, una joven de 27 años que busca a su padre, Ángel Vidal Villegas, de 50 años de edad, con quien no ha tenido contacto en los últimos cuatro días desde que el huracán llegó a la costa de Guerrero, donde él reside.

En su hora de comida, Estefanía relata que poco antes de que Otis tocara tierra, ella y su padre ya habían tenido problemas en la comunicación, pero no pensaron que alcanzara el nivel máximo de huracán, categoría 5, en tan poco tiempo.

No ha tenido ningún mensaje de su padre ni ha encontrado su nombre en las listas publicadas en redes sociales. Tiene la esperanza de que se encuentre bien. Sin embargo, sabe que pese a que el huracán ya pasó, la emergencia continúa.

“Ahorita lo primordial es saber que está bien, pero se viene también otras cosas: la escasez de alimento, de agua… No sé si vaya a tener para comer”, dice preocupada.