Redacción Animal Político · 12 de noviembre de 2024
El Ejército y la Guardia Nacional han desplegado 12 mil 675 elementos de seguridad en Guerrero para combatir la ola de violencia que azota al estado. En tres frentes y coordinados con la Secretaría de Marina (Semar), tratan de atajar los efectos violentos de la pugna entre “Los Ardillos” y grupos criminales locales.
Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa, detalló que estos tres frentes son Técpan de Galeana, Quechultenango y Acapulco (este último coordinado con la Marina). En esos tres puntos se han desplegado a 4 mil 201 elementos del Ejército y 8 mil 474 de Guardia Nacional.
“Son tres operaciones diferentes, pero se tiene identificado que el origen de la violencia es la confrontación entre grupos locales”, declaró el secretario.
Esta medida se tomó luego de la masacre de un grupo de 11 comerciantes en Chilpancingo, municipio donde hace unos meses también asesinaron al alcalde electo.
Cuestionado sobre el tema de la violencia en Guerrero, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, aseguró que los hechos violentos, aunque tienen diferente móvil –según las investigaciones preliminares– están relacionados con el mismo grupo delincuencial.

Del despliegue de elementos de seguridad en la zona, se han obtenido los siguientes resultados:
El 7 de noviembre la policía de Chilpancingo encontró 11 cuerpos en una camioneta abandonada sobre el Boulevard Vicente Guerrero. Los restos correspondían a comerciantes del municipio de Chautipan, entre ellos, dos mujeres y cuatro infancias.
A finales de octubre se reportó la desaparición de 17 integrantes de una familia de comerciantes originarios de la comunidad de Chautipan en Chilpancingo, Guerrero. La última vez que se supo de ellos fue hace dos semanas, cuando acudieron a vender sus productos entre los municipios de Chilapa y Quechultenango.

De acuerdo con la Fiscalía, las desapariciones ocurrieron en distintas fechas. El 21 de octubre, un primer grupo salió hacia El Epazote, en el municipio de Chilapa, a vender trastes. Al día siguiente, otro grupo de comerciantes de esta misma comunidad se trasladó a la misma zona para vender.
El pasado 6 de octubre, el recién llegado alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, fue asesinado. Tres días antes fue asesinado el secretario general del ayuntamiento. Ambos estaban amenazados por “Los Ardillos”.