Redacción Animal Político · 10 de noviembre de 2023
Héctor Melesio Cuén Ojeda, líder del Partido Sinaloense (PAS), acusó al Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de difamación y calumnias.
“Sr. Gobernador Rubén Rocha Moya: Ni intervengo teléfonos, ni hackeo cuentas de nadie, tampoco compro voluntades de medios de comunicación, ni tampoco padezco enfermedades de otros”, aseguró.
Cuén Ojeda exhortó al gobernador a que se enfoque en gobernar a Sinaloa en lugar de buscar confrontaciones con figuras políticas.
Lee: El Proyecto Cuén: un cacique en la Universidad Autónoma de Sinaloa
“Sinaloa clama porque lo merece, buen gobierno y no pendencieros que buscan quien se las pague cuando les salen mal las cosas”, dijo el dirigente del PAS.
El gobernador Rubén Rocha Moya dio a conocer que el número de teléfono del Gobierno del Estado fue hackeado y desde ahí se difundieron mensajes contra medios de comunicación publicados en una plataforma llamada “Cártel Rocha Ruiz”, en referencia a los apellidos de los hijos del Gobernador.
El mandatario local aseguró que quien está detrás de esto es Cuén Ojeda como reacción a un trabajo periodístico de Noroeste y Animal Político donde se exponen sus conexiones, gestiones y propiedades.

“Hackearon el conmutador del Gobierno del Estado. Lo hacen con el propósito de divulgar algo que no tiene más que la búsqueda de desprestigiar… segura mente que reaccionaron (a trabajo de Noroeste y Animal Político)”, declaró Rocha Moya.
Desde que dejó la rectoría de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda y su familia directa acumularon 70 propiedades, entre 2009 y 2022, lo que se suma a 9 propiedades que adquirió cuando fue rector de la UAS, por lo que es investigado por presunto enriquecimiento inexplicable. En este trabajo te contamos: El Clan Cuén: una fortuna de 79 propiedades ligada a la UAS
Los Cuén Díaz no son la única familia que han hecho de la UAS su modus vivendi. La UAS se convirtió en cuna del nepotismo para los más leales al cuenismo, quienes ocupan las posiciones mejor pagadas y escalan mucho más rápido que el resto de los empleados universitarios. Los más suertudos son los familiares de los rectores posteriores a Cuén.