Redacción Animal Político · 20 de noviembre de 2025
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, planteó convertir en una estatua del alcalde de Uruapan asesinado, Carlos Manzo, las figuras de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara que su administración retiró del Jardín Tabacalera en julio pasado, una acción que el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos de la Ciudad de México (Comaep) calificó entonces como ilegal.
En una publicación hecha este miércoles en X, la funcionaria difundió cuatro fotografías de las esculturas almacenadas; dos de ellas muestran a Rojo de la Vega posando junto a las piezas y, en una, aparece sonriendo mientras señala la fecha impresa en la portada de un periódico de circulación nacional.
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Acompañó las imágenes con un mensaje donde afirmó: “Estos son los que deberían ser los verdaderos presos políticos, dictadores y asesinos, que ustedes veneran y por lo visto siguen sus mismos pasos. Una gran idea sería fundirlas y hacerle un homenaje a Carlos Manzo. ¡Viva la resistencia y la libertad!”.
La publicación de Rojo de la Vega se dio horas después de que el Congreso capitalino emitió un comunicado sobre la discusión realizada en su sesión de Pleno, donde diputados oficialistas la señalaron por presunta participación en los disturbios ocurridos durante la marcha del 15 de noviembre en el Zócalo, convocada por Generación Z México, en la que resultaron lesionados decenas de civiles y policías y se detuvo a 20 personas.
Los legisladores exhortaron a la Fiscalía General de Justicia y a la Secretaría de Seguridad Ciudadana a continuar las indagatorias sobre “la participación de grupos violentos en la manifestación del pasado 15 de noviembre, que provocó disturbios en la explanada del Zócalo capitalino”.
Durante el debate, el diputado Paulo Emilio García González (Morena) aseguró que los hechos formaron parte de “una estrategia de desestabilización para generar caos”, y sostuvo que “no fue una marcha espontánea, ni apartidista, ya que ‘se quiso usar a las juventudes escondiéndose detrás de la llamada Generación Z, para expresar odio a nuestro movimiento y al pueblo’”.
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El legislador añadió que existen “pruebas que confirman que detrás de los hechos violentos del Zócalo están figuras centrales de la oposición”, quienes —dijo— “operaron para generar estos actos”.
Debido a la participación de “personas funcionarias que han sido o son parte de la estructura, o cercanas, a las personas titulares de las demarcaciones Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo”, el pleno solicitó “la separación temporal de sus cargos a la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega y el alcalde Mauricio Tabe Echartea, así como aquellos que hayan intervenido en estos sucesos”.
También se exhortó a la Junta de Coordinación Política a crear una comisión especial de seguimiento a las investigaciones, y a la Secretaría de la Contraloría General a indagar posibles “hechos de coacción a personas funcionarias y comerciantes” de ambas demarcaciones.
Las esculturas que Rojo de la Vega propone fundir corresponden al conjunto “Monumento Encuentro”, que representa el primer encuentro entre Guevara y Castro en la Ciudad de México en 1955. La alcaldía Cuauhtémoc las retiró en julio de 2025, en un operativo divulgado por la propia funcionaria a través de un video.
En aquella grabación, la alcaldesa dijo: “Ni el Che ni Fidel pidieron autorización para instalarse en Cuba… y tampoco en la Tabacalera”, y afirmó que el retiro obedecía a solicitudes vecinales para “usar, transitar y habitar libremente los parques y banquetas”.
Rojo de la Vega sostuvo entonces tres puntos: que “nunca hubo un procedimiento completo para colocarlas”, que en los archivos de la alcaldía “no existe un solo papel que autorice la instalación de estas”, y que las esculturas estaban bajo “un resguardo irregular de un trabajador de la alcaldía”.
Sin embargo, el Comaep precisó que la remoción fue ilegal porque “no se siguió el procedimiento legal requerido”, y señaló que “no recibió solicitud formal para su retiro a fin de ser analizada por dicho comité. Por lo tanto, la remoción de la escultura se encuentra fuera de las normas establecidas. Esta secretaría dará seguimiento puntual a este caso”.
Desde su colocación en 2017, la obra había generado polémica, y tras su retiro también produjeron reacciones como la del embajador de Cuba en México, quien escribió en X: “La verdadera Revolución no es de piedra ni bronce: es la conciencia transformada, la voluntad colectiva de luchar y construir un mundo más justo. Recordemos a Fidel, en su concepto Revolución… no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas”.